Dr. Norberto Emmerich
El narcotráfico es la actividad de venta de drogas, tal como su nombre lo indica. Es la definición más simple, habitual y repetida. Es como definir la guerra como la actividad mediante la cual unos hombres matan a otros en forma organizada. Es una descripción, no una definición.
El narcotráfico ha alcanzado un alto grado de desarrollo y evolución. No ha crecido por decisión propia, sino debido a la guerra que distintos gobiernos, a instancias de la DEA y del gobierno estadounidense, le han declarado.
Su principal objetivo es el control territorial. La guerra contra el narcotráfico ha llevado a los traficantes de droga a evolucionar hasta convertirse en controladores de territorio. Inicialmente, dicho control era empírico y reactivo, con el fin de operar mejor. Con el tiempo, se volvió proactivo y político, con un ejercicio real de poder.
El análisis de las organizaciones narcotraficantes muestra que ejercen un control soberano sobre ciertos territorios. En las favelas brasileñas, las plazas mexicanas o las villas porteñas, los narcotraficantes imponen las verdaderas leyes del lugar, las cuales efectivamente se cumplen.
Su control incluye:
Estas funciones, que deberían ser propias del Estado, generan obediencia generalizada, algo que el Estado ha ido perdiendo.
Si el Estado es definido como la comunidad humana que en un territorio determinado reclama con éxito el monopolio legítimo de la violencia, el narcotráfico cumple con estos requisitos en su control territorial:
Además, goza de legitimidad, primero por temor y luego por consenso.
Sin embargo, la legitimidad es un concepto frágil en la definición del Estado:
Así como el Estado construye su estatalidad mediante estos atributos, el narcotráfico también configura una estatalidad criminal a través del control territorial.
El monopolio de la violencia en un territorio otorga al narcotráfico indicadores de estatalidad. Por lo tanto, una política de seguridad efectiva debe:✅ Reducir los indicadores de estatalidad del narcotráfico.
✅ Incrementar la estatalidad del Estado.
Es más eficaz una gestión territorial del espacio público que el enfoque de combate armado contra el narcotráfico, que ha resultado infructuoso y contraproducente.
La geopolítica de la seguridad es un nuevo paradigma que considera el territorio y la estatalidad como los elementos centrales de la seguridad.
Las políticas de seguridad deben enfocarse en estos factores, entendiendo que la seguridad es responsabilidad del gobierno, no únicamente de las fuerzas de seguridad.